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jueves, 30 de junio de 2011

INFORMACIÓN

"Actualizan la lengua maya". Yucatán, México.- Con base en trabajos de investigación, registros antiguos y recientes, y el conocimiento de profesores y lingüistas se busca unificar la escritura de la maya. En eso consiste la labor en la que están involucrados académicos, profesores y lingüistas, así como representantes de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI), la Universidad Pedagógica Nacional (UPN) y Culturas Populares, entre otros, que participan en el III Taller Interestatal de Normalización de la Escritura de la Lengua Maya, que comenzó ayer. (Diario de Yucatán)

"Lengua Maya podría ser la segunda normalizada del país". Yucatán, México.- La lengua maya podría convertirse en la segunda del país en normalizarse, es decir, contar con un alfabeto de caracteres latinos que permitiría su lectoescritura, luego del ñañú, según los acuerdos a los que lleguen autoridades de Yucatán, Campeche y Quintana Roo durante el III Taller Interestatal de Normalizacón de la Escritura de la Lengua Maya. En presencia de la Gobernadora Ivonne Ortega Pacheco, el Secretario de Educación del Estado, Raúl Godoy Montañez dijo que una vez concluido el proyecto, éste será presentado en breve ante el Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (Inali). (Por Esto!)
"El Diccionario de Americanismos es el mayor esfuerzo por mostrar la riqueza léxica de América". Madrid, España.- El Diccionario de americanismos será pronto una realidad. Las veintidós Academias de la Lengua Española trabajan a marchas forzadas para entregar a la imprenta, el próximo 5 de octubre, el original de esta obra, que supone "el mayor esfuerzo realizado hasta ahora por mostrar la riqueza léxica de América". "Nunca se ha hecho un Diccionario del español americano como este. Contendrá un caudal de información léxica que se podría calificar de inaudito", afirma en una entrevista con Efe el académico Humberto López Morales, director de este ambicioso proyecto y secretario general de la Asociación de Academias de la Lengua Española. (EFE)

POR SU GRANDEZA, TEOTIHUACÁN NO NECESITA DE LUZ NI SONIDO, MANIFIESTA LEÓN-PORTILLA

*El historiador dictó una conferencia por los 50 años de su libro Visión de los vencidos
*Todo proyecto a desarrollar en las zonas arqueológicas del país debe tener como prioridad la conservación de esos vestigios, indica
*“Los daños ya están hechos y no hay que repetirlos”
Miguel León-Portilla, ayer en Teotihuacán, al firmar un ejemplar de su libro
Visión de los vencidos a petición de un adolescente. A la derecha observa el
nieto del
investigador. Foto Javier Salinas
Javier Salinas Cesáreo
Corresponsal de La Jornada
Teotihuacán, Méx., 30 de junio. El historiador Miguel León-Portilla manifestó que las pirámides de Teotihuacán no necesitan ningún tipo de publicidad con proyectos de luz y sonido como Resplandor teotihuacano que impulsa el gobierno del estado de México, porque “su grandeza habla por sí misma”.
Consideró que cualquier proyecto que se desarrolle en las zonas arqueológicas del país debe tener como prioridad la conservación de esos sitios históricos.
“Estimo mucho a Teotihuacán y me preocupa que su conservación sea garantizada. Creo que ya las autoridades del INAH han prestado oídos y de ello (del proyecto de luz y sonido) he hablado con el director Alfonso de Maria y Campos, quien me ha asegurado que ante todo estará la conservación del sitio.”
Palo dado ni Dios lo quita
León-Portilla sostuvo, en entrevista, que el daño ya está hecho a las pirámides y lo que se debe evitar es repetir los errores. “Palo dado ni Dios lo quita”, dijo.
Acudió a Teotihuacán para ser homenajeado en el contexto de la celebración de los 50 años de su libro Visión de los vencidos. Durante su ponencia en el Centro de Estudios Teotihuacanos habló de sus vivencias y visitas de niño a la zona.
“Dos grandes maestros están ligados a mi vida y a Teotihuacán: Manuel Gamio, mi tío, y el padre Garibay (Ángel María Garibay), por cierto párroco de San Martín de las Pirámides.”
De Garibay contó que cuando era párroco en San Martín sus feligreses le decían: ‘¡Mire, padrecito, estas pirámides no son nada antiguas!’, ‘¡cómo no!’, les decía él, ‘si son muy antiguas, ‘¡no!’ decían los feligreses, si nosotros vimos cuando el señor Matos las hizo.
“Tenía fama de hombre duro, tenía telefonofobia; un día le hablé y le dije: ‘Yo le quiero enseñar un trabajo que he escrito’. ‘Viernes a las seis y si no viene me da igual’, me respondió. Fui temblando y le expresé que quería aprehender el pensamiento náhuatl, ‘¿usted sabe náhuatl?’, me preguntó. ‘No, le respondí.
“Si usted quiere hacer un trabajo serio tiene que aprender náhuatl’, me dijo el padre. ‘Aquí le regalo el libro que hice, léase las cinco primeras lecciones y venga en 15 días; si no lo hace, no venga, porque yo no pierdo el tiempo ni con tontos ni con flojos’.”
“Un día le dije a Garibay, por qué no publicamos esto y le ponemos Visión de los vencidos. Él me dijo: ‘vamos a titularlo Los relatos indígenas de cuando vino Hernán Cortés, porque con tu título no se abrirá camino’. Tiempo después me dijo: ‘Claro, porque le pusimos Visión de los vencidos, por eso se abrió camino.”

RECONOCE SITIO DE TEOTIHUACAN AL HISTORIADOR MIGUEL LEÓN PORTILLA

México, 30 Jun. (Notimex).- Igual que miles de mexicanos, el ahora historiador Miguel León Portilla, conoció la ciudad prehispánica de Teotihuacan, siendo un niño, tenía ocho años de edad y tuvo en su tío, el arqueólogo Manuel Gamio, un gran mentor.

Gamio también fue un maestro para León Portilla -destacado nahuatlata- y más tarde le daría una importante lección: "Está bien que te intereses por el indio muerto, pero también ocúpate del vivo".

Visiblemente emocionado por estos recuerdos, el historiador, investigador emérito de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), recibió un reconocimiento por parte de la Zona Arqueológica de Teotihuacan, de manos de Alejandro Sarabia, director del sitio.

Ello fue a propósito del 50 aniversario de la publicación de la primera edición del libro "Visión de los vencidos. Relatos indígenas de la Conquista".

De esa manera, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta) -que a su vez celebra en este 2009 sus 70 años de creación-, continúa las distinciones al también antropólogo y filósofo a quien hace unos días entregó el máximo galardón que otorga esta institución académica, "El caballero águila".
Acompañado de familiares, amigos, colegas del INAH y de la UNAM, y como siempre, de un público fascinado por su carisma y sabiduría, Miguel León Portilla aprovechó la ocasión para recordar el fin con el que se dio -junto con su otro preceptor, el sacerdote Angel María Garibay K.- a la tarea de recopilar y traducir los textos nahuas en los que "flotaba" el sentir de los oprimidos.

"En ese libro, lo escribí al final del mismo, no quiero revivir ni filias ni fobias. La Conquista es un tema que causa perturbaciones a los mexicanos y yo digo que en esa materia debemos de crecer. Hay que definirnos, porque a Hernán Cortés ya le da igual, está muerto", comentó.

"Nosotros somos, hoy día, descendientes de ese encuentro tan violento. Entonces, me propuse con Garibay, hacer la otra cara de la Conquista. Al presentar la Visión de los vencidos, quise que nosotros tuviéramos una doble acta de nacimiento, por un lado tenemos las cartas de Cortés y la Historia verdadera de la Conquista de la Nueva España, de Bernal Díaz del Castillo y, por el otro, los testimonios indígenas", expresó León Portilla.

Pero la historia -como dijo León Portilla en el acto realizado en el Centro de Estudios Teotihuacanos--, sólo existe en presente, en el momento del escritor y del lector, y recordó que la opresión es igualmente actual. En uno de sus libros más recientes, Pueblos originarios y globalización, hace una interesante reflexión:

"Los vencidos, llámense pueblos indígenas, ya despiertan por sí mismos y tendrán mucho que enseñarnos sobre otra forma de vivir, una vida basada en el respeto a la bioculturalidad y en la convivencia con el otro".
León Portilla compartió algunas anécdotas con otro profesor emérito, Eduardo Matos Moctezuma, del INAH. Juntos conversaron sobre la misión y la visión de Manuel Gamio, quien en Teotihuacan, Estado de México, sentó las bases de la antropología mexicana, a partir de un equipo interdisciplinario y, sobre todo, tuvo la conciencia de su función social.

Así, Gamio impulsó en los años 20 del siglo pasado, la entrega de desayunos escolares en los poblados cercanos al sitio arqueológico y la producción de artesanía de obsidiana, un material de gran importancia en la región, desde tiempos prehispánicos.

"Aquí (mi tío) encabezó la exploración de la Ciudadela y el Templo de Quetzalcóatl, pero también se interesó por el pasado colonial de Teotihuacan y las poblaciones contemporáneas. El dijo: yo quiero hacer algo, y decidió revivir el arte de la obsidiana y ese esfuerzo rindió frutos, de tal manera que estas piezas llenas de maestría se siguen elaborando".

Esta alusión al trabajo de los artesanos de Teotihuacan, León Portilla la vio cristalizada en el reconocimiento que se le otorgó el día de hoy, hecho precisamente de obsidiana.

Por su parte, la lingüista Pilar Máynez Vidal, de la UNAM, consideró que "Visión de los Vencidos", el libro universitario con mayor difusión, a nivel nacional e internacional, subyace en la revitalización que las lenguas indígenas han tenido en el país desde los años 80, pues fue el rescate de las voces que tras la Conquista se convirtieron en susurros.

EL DICCIONARIO NÁHUATL DE GRITÓN YA CUELGA EN LAS SALAS DEL MCM

*Muestra de 28 cuadros de gran formato en los que ilustra vocablos de la lengua original
*Las obras fueron concebidas para exponerse al aire libre, ante la crisis de público de galerías y museos, explicó el artista
*Planea tener listos 50 lienzos para el Faro de Tláhuac y editar un libro
Cursiva

Ángel Vargas, La Jornada

Después de exhibirse durante el pasado festival de la Noche de Primavera, que organiza el gobierno del Distrito Federal en marzo de cada año, y posteriormente estar montada en el exterior del Faro de Oriente durante mes y medio, la muestra Breve diccionario visual del náhuatl, de Antonio Ortiz, Gritón, llegó a las salas del Museo de la Ciudad de México (MCM), donde permanecerá hasta mediados de agosto.

La exposición está integrada por 28 cuadros de gran formato, realizados en acrílico sobre telas de cortina de dos por tres metros, con diferentes estampados, en las que el artista ilustra con coloridas imágenes vocablos en lengua náhualt y su traducción al español.

Además, cada pieza está acompañada por una cédula en la que escribió un breve texto con sentido lúdico o humorístico con cada uno de los vocablos a los que alude de manera gráfica en sus lienzos.

Esa muestra forma parte de un proyecto de mayor envergadura, con una duración estimada de tres años, en el que Gritón se ha fijado ilustrar en esas enormes telas un total de 250 términos en náhuatl (lleva 33), con el propósito de fomentar el estudio de esa lengua.

Tal inquietud le surgió en el País Vasco, que en años recientes se ha convertido en su segundo hogar, donde le ha tocado vivir el binomio lingüístico euskera-español que de inmediato relacionó con el caso de México, donde se vive algo similar entre las lenguas indígenas y el castellano, aunque decidió enfocarse en el náhuatl, por ser el de mayor número de hablantes en la capital del país.

Evocación de sus iniciosLas imágenes plasmadas por Gritón en enormes lienzos representan la recuperación y la reinterpretación de aquella iconografía personal que desarrolló hace 20 años, en los albores de su carrera.

Al respecto, está convencido de que se trata de imágenes que bien pueden servir como nueva iconografía del náhuatl, pues ésta es una lengua que no ha dejado de evolucionar, como lo demuestra la integración que ha hecho de objetos y situaciones modernas a su léxico, con términos propios. Por ejemplo, para artículos electrodomésticos, como lavadora o licuadora; o para medios de transporte, como automóvil o avión.

La exposición, como la totalidad del proyecto, dan cuenta, por otra parte, de una de las principales preocupaciones que rigen la carrera de Antonio Ortiz, Gritón por hacer del arte un bien público, pues las obras están concebidas para su exhibición, principalmente, al aire libre, en sitios públicos.

La intención del artista es que la muestra haga escalas de manera frecuente por diferentes espacios de la ciudad de México, tanto abiertos como cerrados, aunque subraya su interés por los espacios al aire libre, porque piensa que para muchos artistas contemporáneos el reto a vencer es dominar las circunstancias que allí se presentan.

“Me interesa llevar la interacción con la gente más allá de lo que son los espacios tradicionales. Es decir, explorar el espacio público como medio de exhibición y apreciación del arte. Esto, ante la crisis de público que reportan las galerías y los museos cuando menos desde hace 10 años.”

En la lógica de lo cotidiano
Gritón se dice consciente de lo efímero que puede ser el tipo de obras que creó para este proyecto, ante los imponderables que deben enfrentar por estar concebidas para mostrarse a la intemperie. También de que su impacto es efímero, como todo lo que ocurre en la calle.

“En este caso la obra pretende girar junto a la cotidianidad. Es decir, un día está y al otro no. Meterse a la lógica del espacio público, que sea un elemento más de éste, con lo que ello implica, como transformarse, ser agredida o desaparecer.”

En su opinión, el gran reto del espacio público “no es que la obra sea vista por miles de personas, sino cómo lograr decirles algo y moverles el tapete; es decir, cómo provocar una reflexión. Una cosa es que vean la obra y otra que se enteren que uno trata de decir algo en ella”.

Para concluir, Gritón explica que cuando el proyecto esté concluido, la idea es integrar con esas 250 obras varias muestras, acaso 10, y presentarlas de manera simultánea en diversos lugares públicos de la capital del país. De igual manera, se editará un libro en el que se integrarán los elementos básicos de la gramática en náhuatl.

Antes, espera tener listas 50 de esas piezas para la exposición que se presentará en septiembre próximo en el Faro de Tláhuac, donde se colocarán en el exterior de ese recinto.

URGE ESCUELAS DE LENGUAS INDÍGENAS: VÍCTOR ROBLES

*El Músico juchiteco pide academizar la lengua de los zapotecas
*De no hacerlo, se corre el riesgo de perderse en los próximos años, aseguró
Luis FLORES, El Imparcial
20/06/2009, JUCHITAN,- El músico juchiteco, Víctor Robles, urgió a las autoridades crear escuelas que promuevan las lenguas indígenas, como el zapoteco, para evitar el riesgo de que en un futuro se pierdan, ya que los únicos que han hecho la labor de fomentar el arte y la cultura zapoteca, han sido los artistas y escritores del Istmo.
Dijo que para seguir promoviendo la lengua originaria de las comunidades indígenas, ante el escaso apoyo de las autoridades municipales, se necesita crear escuelas de lenguas indígenas en los pueblos donde existe el riesgo de que se pierda la lengua natal.
Y es que, en municipios como el de Tehuantepec, San Blas Atempa, San Pedro Huiilotepec, San Pedro Huamelula, y San Mateo del Mar, la lengua materna ha perdido fuerza.
Víctor Robles indicó que debido al escaso apoyo que las autoridades destinan al rescate de las lenguas indígenas, artistas e intelectuales se han dado a la tarea de organizar actividades que impidan la desaparición de las lenguas.
El músico, quien a través de la canto fomenta su lengua natal, recalcó que son urgentes los programas que ayuden al rescate y a la preservación de las lenguas indígenas. Agregó que, afortunadamente, la región del Istmo de Tehuantepec, cuenta con escritores como Víctor Terán, Irma Pineda, Macario Mátus, Víctor de la Cruz y Natalia Toledo, entre otros, quienes con sus creaciones mantienen viva la lengua zapoteca.
Al cantautor le preocupa realmente, el ver que no se ha academizado la lengua de los valientes zapotecas, ni instruido a la gente, al grado que la mayoría de los pobladores del Istmo, no saben leer en zapoteco.
Por tal motivo, el trabajo que realiza a favor de su lengua, consiste en musicalizar poemas de antiguas generaciones de artistas, con letras como las de Pancho Nacar, escritor que en cada uno de sus escritos retoma palabras que actualmente se han dejado de usar.
“Nosotros, como otra generación de otros trovadores y músicos de Juchitán, vemos un poquito al pasado y retomamos los temas que nos han dejado otras generaciones. Vemos conveniente, en primer lugar, conservar estas piezas y de alguna manera renovarlas con nuevas armonías, además de impulsar y crear nuevas canciones y poder aportar algo al repertorio musical del Istmo, por este motivo también nace la intención de buscar nuestra poesía, la que estaba escondida”, expresó.
A decir de Robles, la modernidad como en otros lugares, ha llegado a Juchitán, las nuevas tecnologías y los medios de comunicación cumplen un papel que fragmenta a la sociedad y los conduce hacia nuevos conceptos, logrando que las personas se olviden de sus raíces, de su lengua, y a pesar de todo, es menester contar con escuelas donde se enseñe a los niños a leer y a escribir en zapoteco.
Señaló que los medios masivos de comunicación como el Internet y la televisión, no son realmente conductos alienantes, sino que muchas veces estas nuevas tecnologías nos encierran en realidades distintas, “y debemos de conquistar estos medios para difundir la lengua, utilizar el Internet, la radio y la televisión, crear programas, sitios electrónicos para tener un nuevo canal de difusión”.
A lo anterior, añadió que, “necesitamos impulsar y academizar el estudio de las lenguas, porque lamentablemente se ha hecho muy poco. Esto es un trabajo que nos corresponde a todos, principalmente a las instituciones, quienes tienen en sus manos muchas posibilidades para impulsar esto, pero si no lo hacen ellos, está en nuestras manos crear proyectos independientes”, puntualizó.

CULTURAS INDÍGENAS AMENAZADAS (PARTE II)

PABLO ALARCÓN-CHÁIRES1
 
A propósito del Día del Medio Ambiente, el peligro de extinción no se centra exclusivamente en la diversidad biológica. El barbarismo y darwinismo social de nuestra civilización también está dando cuenta de las lenguas indígenas, que sucumben ante la fría e impersonal economía de mercados. Cuando una lengua desaparece, no se pierde únicamente una manera de expresar el universo. También se van las posibilidades de conocer otras formas de percibirlo y concebirlo, ya que la misma estructuración sintáctica expresa una particular forma de ver el mundo. Así, con la pérdida de una lengua se pierde un tipo de conocimiento basado en la experiencia (ensayo y error) transmitido a través de la tradición oral y con aportes importantes a las actividades de manejo y conservación de la naturaleza.

Las lenguas están en más riesgo de desaparecer que las aves y los mamíferos. Mientras la extinción de plantas con semilla para los próximos 3 mil años se calcula de 50 por ciento, la extinción de lenguas en los próximos 100 años será de 90 por ciento. Se estima que la mitad de las aproximadamente 7 mil lenguas existentes en el mundo están amenazadas con extinguirse. Además de ello, 10 lenguas (francés, japonés, ruso, bengalí, portugués, hindi, árabe, español, mandarín e inglés) son habladas por 46 por ciento de la población, lo que significa que las 6 mil 990 restantes son habladas por más de la mitad de la población mundial, evidenciando una concentración hegemónica de lenguas en el mundo. De 1940 a 1988 en Sudamérica, por ejemplo, se perdieron 178. En México se calcula actualmente la existencia de casi 300 lenguas dentro de 65 etnias existentes, de más de 500 calculadas que existían a la llegada de los españoles. Desde entonces se han extinto 112 grupos étnicos, casi la mitad de las lenguas indígenas de México tiene menos de mil hablantes, y en casos como los kiliwa, cucapá, diegueños y otros más, sus hablantes son menores a 100, colocándolos en una situación apremiante.

Las principales causas de la extinción de lenguas a escala global son la falta de transmisión de la misma, el racismo y la limpieza étnica, los conflictos étnicos “modernizados”, los desplazamientos y la migración, la evangelización, las enfermedades, la esterilización forzada y las hambrunas. Los grupos indígenas frecuentemente son “punta de lanza” en los conflictos armados. Desempleados, conforman el grueso migratorio en busca de mejores oportunidades como ocurre en la India y México, o son segregados a trabajos riesgosos como las minas de uranio y los rascacielos, en Estados Unidos. El tipo de economía que desarrollan en muchos casos es ilegal y el estatus social de determinadas etnias es codificado en leyes nacionales y perpetuado por abusos institucionales.

En México, la batalla contra los indígenas surge desde los mismos programas de desarrollo expresados, por ejemplo, en la construcción de presas, la electrificación, la construcción de caminos, en fin, del desarrollo impuesto. Allá están los huicholes que proponían celdas solares frente al cableado eléctrico, con lo que pretendían evitar la introducción masiva de televisiones, de máquinas tragamonedas, del Gansito y la Coca-Cola, los mismos huicholes que se opusieron a la construcción de caminos que ahora sirven de tránsito a la madera de sus bosques talados ilegalmente por agentes externos. Están también los tzeltales y tzotziles, que osaron luchar por su dignidad ahora copados por campamentos militares, las drogas y prostitución.

¿Es que representa un peligro ser indígena? De ser así, es entendible la desaparición de lenguas, aunque no comprensible en su aspecto causal. Si la etiqueta de hablante de lengua indígena compromete la vida, el futuro, las posibilidades de aspirar a una vida digna y de calidad, es lógico que se prescinda de ella.

LETRAS CORTAS

IGNACIO T. GRANADOS
Especial/El Nuevo Herald
EL III FESTIVAL DE POESIA Las Lenguas de América, reunió en México a escritores que representan a una docena de lenguas; la mayor parte indígenas, aunque también fueron representados el español, el francés, el inglés y el portugués. Para Carlos Montemayor, director artístico del evento, el festival ``muestra la riqueza idiomática de la región''.

COMPLACIDO CON FESTIVAL DE POESÍA

Excélsior
Yo Lector

Señor director:
La Sala Nezahualcóyotl de la UNAM registró lleno completo al celebrarse el III Festival de Poesía Las Lenguas de América. El recinto universitario más importante del país se congratuló con la presencia de doce poetas de todo el continente.
El inglés y el zapoteco, el náhuatl y el portugués, el francés (de Canadá) y el tzotzil, el maya y el español, entre otros idiomas americanos, se hermanaron en una fiesta por la diversidad cultural.
Inauguraron el evento el rector de la UNAM, José Narro Robles, y José del Val, director del Programa Universitario México Nación Multicultural. La conducción de este festejo estuvo a cargo de Carlos Montemayor, escritor mexicano de reconocido prestigio que, además, leyó un poema en náhuatl de Miguel León Portilla, quien no pudo asistir el evento por problemas de salud.
Los poemas en diidxazá (zapoteco) de Irma Pineda dieron comienzo al desfile de escritores provenientes de Brasil, Argentina, Panamá, Venezuela, Estados Unidos, Chile, Canadá, Guatemala y, por supuesto, de México. Los más de dos mil asistentes a esta lectura de poesía escucharon atentos cada uno de los trabajos de estos artistas.
No faltaron los momentos emotivos es esta fresca noche (la del jueves pasado), pues, ante los poemas recitados, una que otra lágrima se vio entre el público.
Los poetas que engalanaron el evento fueron: Alice Ruiz (Portugués-Brasil), Iguaniginape Kungiler (Dulegaya-Panamá), José Ángel Fernández (Wayuunaiki-Venezuela), France Mongeau (Francés-Canadá), Gaspar Pedro González (Maya q’anjob’al-Guatemala), Waldemar Noh Tzec (Maya peninsular-México), Gregory Orr (Inglés-USA), Rayen Kvyeh (Mapudungun-Chile), Alberto Gómez Pérez (Tzotzil-México), Gustavo Zapoteco Sideño (Náhuatl-México), Juan Gelman (Español-Argentina) e Irma Pineda (Zapoteco diidxazá-México).

Gubidxa Guerrero Luis
México, DF.

REALIZAN EL TERCER FESTIVAL "LAS LENGUAS DE AMÉRICA"

Acuden más de 10 escritores al evento realizado en la Sala Nezahualcóyotl, el cual se realizó en el marco de la proclamación de la UNESCO como el Año internacional de la lengua
Notimex
El Universal
En el marco de la proclamación de la UNESCO como el "Año internacional de la lengua" se realizó el tercer festival de poesía "Las lenguas de América", el cual reunió a más de 10 poetas tanto de México como de otros países, representando cada uno a su lengua originaria.
Momentos antes de iniciar el festival en la Sala Nezahualcóyotl, José M. del Val, director del Programa Universitario "México, nación multicultural", comentó que esta tercera edición nació para darle un sentido específico al 12 de octubre.
"Estamos dándole ese sentido de la diversidad, hemos escogido la lengua como elemento central para generar un espacio de reflexión sobre la diversidad equitativa, las lenguas de América puestas en un plano de igualdad", expresó Del Val.
Asimismo dijo que este festival representa un encuentro de poetas, de la palabra, de la belleza, del sentido y del significado del mundo, "y consideramos de gran importancia que a través de la poesía se pueda reflexionar, es decir, hacia dónde vamos".
Por su parte, José Narro Robles, rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), comentó en su oportunidad que es un festival fundamental para la máxima casa de estudios.
"Queremos remarcar y enfatizar que para la UNAM este festival y este tipo de eventos resultan fundamentales. Hoy vivimos en un mundo tan complejo en donde lo material pretende predominar sobre el espíritu", mencionó Narro Robles.
En tanto, Carlos Montemayor, escritor y poeta, destacó que dicho acontecimiento convoca a los poetas de las lenguas originarias de este continente y a los poetas de las lenguas que llegaron de Europa y se arraigaron aquí.
"Esta será la primera vez que aquí se escuchará la lengua del poeta, que da nombre a esta sala. Podemos decir que los invitados aquí son el náhuatl y el español", apuntó Montemayor.
Posteriormente se dio inicio al festival con la presencia de poetas como Irma Pineda, quien comenzó recitando sus poemas (zapoteco) debido a que el invitado especial, el historiador Miguel León-Portilla, no pudo asistir debido a que tenía que tomar reposo en su casa.
Pineda leyó sus obras poéticas que abordaron temas como la existencia de vida y la muerte.
Luego tocó el turno a la poeta Alice Ruiz, quien leyó algunos poemas (portugués) dedicados al amor, al desamor y a la naturaleza de la vida de manera espontánea.
También pasaron al escenario Iguaniginape Kungiler, dulegaya-Panamá; José Angel Fernández, wayuumaiki-Venezuela; France Mongeau-francés-Canadá; Gaspar Pedro González, maya q`anjob`al-Guatemala; Waldemar Noh Tzec, maya peninsular-México y Gregory Orr, inglés-Estados Unidos, entre otros.

REALIZAN EN MÉXICO EL III FESTIVAL DE LENGUAS DE AMÉRICA

Letralia
Prensa Latina

El III Festival de Lenguas de América, un encuentro internacional de poesía con participación mayoritaria de autores de lenguas aborígenes, se celebrará el próximo 10 de octubre en la Sala Nezahualcóyotl, del
Centro Cultural Universitario de la capital mexicana.
Organizado por los escritores mexicanos Carlos Montemayor y José del Val, el encuentro reunirá a una docena de conocidos poetas de diez países. Confirmaron ya su participación Iguaniginape Kungiler (de la etnia kuna, de Panamá), Rayen Kvyeh (mapuche, de Chile), Gaspar Pedro González (maya, de Guatemala) y José Ángel Fernández (wuayuunaiki, de Venezuela), junto a otros creadores de otras expresiones de grupos étnicos mexicanos.
Los grandes idiomas que más se utilizan en el continente estarán representados por el poeta argentino Juan Gelman (español), la brasileña Alice Ruiz (portugués), el canadiense France Mongeau (francés) y otros dos representantes de Estados Unidos y Gran Bretaña (inglés).
Al referirse al contenido del festival, Montemayor declaró que lo principal es acabar con la tradición equivocada, en términos científicos, de creer que existen lenguas desarrolladas y subdesarrolladas, superiores e inferiores; las primeras denominadas idiomas y las otras dialectos.

LENGUAS DE AMÉRICA DECLAMARON HOY LA MEJOR POESÍA EN MÉXICO

Terra Actualidad
EFE
Doce lenguas americanas hicieron resonar hoy en México lo mejor de su poesía para celebrar la diversidad del continente, en el marco del III Festival de las Lenguas de América.
El encuentro se realizó en la sala de conciertos Nezahualcóyotl de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), en el sur de la capital del país.
Las cuatro lenguas que llegaron de otro continente, el español, en inglés, el francés y el portugués, se fusionaron con otras ocho lenguas indígenas u originales americanas, como prefieren llamarlas sus hablantes.
Los poetas brindaron ecos de otras tierras y otros tiempos no tan lejanos, como demostraron hoy, pues estas lenguas, siguen vivas relatando los sentimientos de sus hablantes.
Poemas sociales, políticos, sobre el amor, la maternidad, la poesía, el idioma, la ecología, fueron algunos de los temas que dejaron al público, más de 2.400, con la impresión de que tres horas de recital no fueron suficientes.
El rector de la UNAM, José Narro, destacó la importancia de este tipo de festivales en 'un mundo complejo en donde los valores y lo fundamental parecen difuminarse y lo material aparenta estar por encima de lo espiritual'.
Esta importancia destaca aun más, por ser este el año internacional de la lengua, según la UNESCO.
El autor mexicano Carlos Montemayor, director del evento, recordó que la sala debe su nombre a un rey y poeta indígena, del centro de México.
Montemayor inauguró la velada, leyendo precisamente un poema dedicado a Nezahualcóyotl, escrito por Miguel León Portilla, quien era el invitado especial, pero no pudo acudir por motivos de salud.
Le siguió la mexicana Irma Pineda, quien leyó algunos de sus poemas en zapoteco y los tradujo.
Tras ella la brasileña Alice Ruiz, hizo lo propio en portugués, ayudada por una traductora.
Iguaniginape Kungiler, de Panamá, fue el representante del Dulegaya, y el venezolano José Angel Fernández lo fue a su vez del Waiuunaiki.
La canadiense France Mongeau tomó el relevo con el francés, seguida de Gaspar Pedro González, de Guatemala, que declamó en maya.
El maya encontró una segunda voz en el mexicano Waldemar Noh Tzec, que utilizó su vertiente peninsular para expresarse.
El inglés, tomó forma en la voz del estadounidense Gregori Orr, y el mapuche en la de la chilena Raien Kvieh.
Los mexicanos Alberto Gómez Pérez y Gustavo Zapoteco leyeron sus versos en tzotzil y náhuatl respectivamente.
El broche final lo puso el premio Cervantes 2007, Juan Gelman, de Argentina, que conmovió a una audiencia emocionada por la poesía en las doce lenguas.
Tras el evento Montemayor afirmó en rueda de prensa que para que las lenguas indígenas se equiparen con las europeas deben superar el racismo y desconocimiento a través de la educación.

CENTRO CULTURAL UNIVERSITARIO ALBERGA FESTIVAL DE POESÍA

Virginia Bautista
Excélsior
* El encuentro de poesía enfrenta el náhuatl, el maya o el quechua con el español o inglés
 
Para la lengua mapuche de la región andina, el color azul es sinónimo de eternidad, pureza, origen, de fuente de vida. Así, cada una de las cerca de 500 lenguas originarias que hablan unos 50 millones de personas en América nombra al universo de manera especial, por lo que son igual de “legítimas y valiosas” que las traídas por los conquistadores.
El Festival de Poesía Las lenguas de América, que se realizará mañana en el Centro Cultural Universitario, pretende demostrar el carácter equivalente del mapuche, quechua, maya o náhuatl con el francés, inglés, portugués y español, a través de la propuesta creativa de 12 poetas de diversos países del continente.
“Es la primera vez que se ponen las lenguas originarias frente a las cuatro que llegaron hace 500 años”, comentó el etnólogo José del Val en alusión al encuentro bianual que llega a su tercera edición partiendo de la premisa de que en México “gusta mucho la poesía, es un elemento constructivo desde los orígenes de los pueblos indígenas”.
El director general del Programa Universitario México Nación Multicultural de la UNAM, que organiza el festival, afirmó que la poesía tiene un significado fundamental para la sociedad, pues en muchas ocasiones se convierte en una “guía filosófica, un principio de identificación y cohesión social.
“Y en momentos tan trágicos y dramáticos como los que vive la sociedad mexicana hoy no creo que haya un antídoto mejor que la poesía, pues nos permite entender un poco por qué estamos aquí, qué estamos haciendo y a dónde vamos. Nos hace comprender de otra manera esa idea de la identidad”, agregó.
El escritor Carlos Montemayor, coordinador artístico del encuentro que tiene como invitado especial al doctor Miguel León Portilla y al poeta argentino radicado en México Juan Gelman, como representante de la lengua española, destacó que en el recital se podrán escuchar las variantes y los contrastes de las lenguas originarias de América, sino del español mismo hablado en Argentina, Venezuela o México.
Señaló que los poetas indígenas americanos poseen la característica de no ser sólo escritores al interior de sus comunidades, sino también luchadores sociales, profesores, investigadores, pedagogos, filólogos o lingüistas, que han tenido que ir en contra de la política gubernamental de “castellanización a ultranza”, que se desató en los 70, para proteger a sus lenguas de la desaparición.
En cuanto a las preocupaciones temáticas de los poetas en lenguas originarias, el escritor náhuatl Gustavo Zapoteco Sideño, oriundo de Guerrero, explicó que su trabajo es inspirado por sentimientos universales, lo que comprueba que están al mismo nivel que los creadores franceses e ingleses.
Además de Gelman y Zapoteco Sideño, que representan a las dos lenguas anfitrionas, participarán en el festival la mexicana Irma Pineda (zapoteca), el panameño Iguaniginape Kungiler (dulegaya), el guatemalteco Gaspar Pedro González (maya q’anjob’al) y el mexicano Alberto Gómez (tzotzil).
También se contará con la participación de la brasileña Alice Ruiz (portugués), el venezolano José Ángel Fernández (wayuunaiki), el poeta maya peninsular Waldemar Noh, la chilena Rayen Kvyeh (mapudungun), la canadiense France Mongeau (francés) y el estadunidense Gregory Orr (inglés).
El encuentro de poesía enfrenta el náhuatl, el maya o el quechua con el español o inglés
Para la lengua mapuche de la región andina, el color azul es sinónimo de eternidad, pureza, origen, de fuente de vida. Así, cada una de las cerca de 500 lenguas originarias que hablan unos 50 millones de personas en América nombra al universo de manera especial, por lo que son igual de “legítimas y valiosas” que las traídas por los conquistadores.
El Festival de Poesía Las lenguas de América, que se realizará mañana en el Centro Cultural Universitario, pretende demostrar el carácter equivalente del mapuche, quechua, maya o náhuatl con el francés, inglés, portugués y español, a través de la propuesta creativa de 12 poetas de diversos países del continente.
“Es la primera vez que se ponen las lenguas originarias frente a las cuatro que llegaron hace 500 años”, comentó el etnólogo José del Val en alusión al encuentro bianual que llega a su tercera edición partiendo de la premisa de que en México “gusta mucho la poesía, es un elemento constructivo desde los orígenes de los pueblos indígenas”.
El director general del Programa Universitario México Nación Multicultural de la UNAM, que organiza el festival, afirmó que la poesía tiene un significado fundamental para la sociedad, pues en muchas ocasiones se convierte en una “guía filosófica, un principio de identificación y cohesión social.
“Y en momentos tan trágicos y dramáticos como los que vive la sociedad mexicana hoy no creo que haya un antídoto mejor que la poesía, pues nos permite entender un poco por qué estamos aquí, qué estamos haciendo y a dónde vamos. Nos hace comprender de otra manera esa idea de la identidad”, agregó.
El escritor Carlos Montemayor, coordinador artístico del encuentro que tiene como invitado especial al doctor Miguel León Portilla y al poeta argentino radicado en México Juan Gelman, como representante de la lengua española, destacó que en el recital se podrán escuchar las variantes y los contrastes de las lenguas originarias de América, sino del español mismo hablado en Argentina, Venezuela o México.
Señaló que los poetas indígenas americanos poseen la característica de no ser sólo escritores al interior de sus comunidades, sino también luchadores sociales, profesores, investigadores, pedagogos, filólogos o lingüistas, que han tenido que ir en contra de la política gubernamental de “castellanización a ultranza”, que se desató en los 70, para proteger a sus lenguas de la ultranza”, que se desató en los 70, para proteger a sus lenguas de la desaparición.
En cuanto a las preocupaciones temáticas de los poetas en lenguas originarias, el escritor náhuatl Gustavo Zapoteco Sideño, oriundo de Guerrero, explicó que su trabajo es inspirado por sentimientos universales, lo que comprueba que están al mismo nivel que los creadores franceses e ingleses.
Además de Gelman y Zapoteco Sideño, que representan a las dos lenguas anfitrionas, participarán en el festival la mexicana Irma Pineda (zapoteca), el panameño Iguaniginape Kungiler (dulegaya), el guatemalteco Gaspar Pedro González (maya q’anjob’al) y el mexicano Alberto Gómez (tzotzil).
También se contará con la participación de la brasileña Alice Ruiz (portugués), el venezolano José Ángel Fernández (wayuunaiki), el poeta maya peninsular Waldemar Noh, la chilena Rayen Kvyeh (mapudungun), la canadiense France Mongeau (francés) y el estadunidense Gregory Orr (inglés).

“EN LAS VOCES INDÍGENAS RECONOZCO UN MUNDO QUE SE NOMBRA”

Mario Casasús
El Clarín de Chile
Coyoacán, DF.- Natalia Toledo (Oaxaca, 1968), decidió abandonar la escritura en español e iniciar sus poemas de forma bilingüe, en zapoteco. Fondo de Cultura Económica editó dos fábulas ilustradas por su padre, el pintor Francisco Toledo: La muerte pies ligeros (2005) y Cuento del Conejo y el Coyote (2008). Además es autora de: Paraíso de fisuras (1990); Ca guna gu bidxa, ca guna guiiba’ risaca/Mujeres de sol, mujeres de oro (2002); Guie’ Yaasé’ /Olivo negro (2004) y Xtaga be’ ñe’/Flor de pantano (2004).
El 9 de octubre se realizará en la UNAM, el III Festival de poesía: Las lenguas de América; durante el recital en la Sala Nezahualcóyotl se escucharán 10 voces: zapoteco, dulegaya, tzotzil, mapudungun, náhuatl, maya, wayuunaiki, español, francés y portugués. El festival de poesía organizado por la UNAM, coincide en Santiago de Chile con “Los cantos ocultos” II Encuentro de escritores indígenas (Parque Ceremonial Mapuche y Centro Cultural España; 8 al 10 de octubre);
Clarín.cl transcribe el eco, los susurros y la tradición oral zapoteca -el idioma de las nubes- en voz de Natalia Toledo.
MC.- En La muerte pies ligeros (FCE, 2005) escribes que Conejo y Coyote son “compadres” ¿qué tanto hay de tu cosecha en la edición 2008 del Cuento del Conejo y el Coyote?
NT.- La muerte pies ligeros nació a partir de una invitación expresa que me hizo mi padre, para contar la historia de una serie de grabados que él me entregó, en cada uno la muerte venía saltando el mecate con diferentes animales, todo lo que hay ahí es de mi cosecha; no es una versión de un cuento existente como Conejo y Coyote. En La muerte pies ligeros hago que sean compadres, lo escribí con versos rimados, me fijé mucho en los “decimeros” de Veracruz, que tienen el talento de rimar con décimas, como una manera de que prevalezca la musicalidad en la memoria de los niños. La diferencia con Conejo y Coyote es que se trata de un cuento que ya existe en el imaginario colectivo de los pueblos indígenas de Juchitán, de Guerrero y de Chiapas, en algunos lugares cambian al coyote por un tlacuache o al conejo por un correcaminos; recuerdo que el cuento lo escuché en voz de mi abuela materna y contado de otra manera por un tío zapatero, cada persona tiene un cuento distinto sobre Conejo y Coyote. Francisco Toledo me invita a contar mi versión, entonces hay mucho de mi cosecha, comenzando por un lenguaje lépero, escribo que Coyote dijo: “que se vaya a la chingada el mundo”, retomé cosas que existen en la lengua zapoteca, formas arcaicas de no hablar, de imitar a la naturaleza, los sonidos, que son las onomatopeyas. En la versión de Andrés Henestrosa o en la de los hermanos Jeremías y Gabriel López Chiñas no vienen los sonidos en zapoteco, el agua no hierve igual en español: “xpocoxpoco” y la caída de un conejo no suena igual en Oaxaca, que en la Ciudad de México: “ndxinglón”. Conejo y Coyote sólo existían en papel por Andrés Henestrosa, pero ahí Conejo va a visitar a Dios porque quiere crecer.
MC.- Dentro de la tradición oral oaxaqueña ¿Conejo y Coyote eran tus consentidos? ¿qué otros cuentos te conmovían o divertían?
NT.- Recuerdo más las canciones, tengo una educación cancionera, de los trovadores que musicalizan la fauna, el amor, el desamor, la muerte; somos un pueblo muy solar y al mismo tiempo melancólico; tenemos muchas canciones donde lamentamos la muerte, las ausencias, nos enfermamos de tristeza –lo que sería la depresión contemporánea- tenemos formas de curar las emociones, con yerbas y aguardientes, ¡para todo mal mezcal, para todo bien también!
MC.- Creciste entre la cosmogonía zapoteca y la creatividad gráfica de Francisco Toledo ¿de niña quisiste ser poeta o pintora? ¿cómo eran tus días en aquella aldea de pescadores?
NT.- Yo viví hasta los 8 años con mi mamá y mi abuela, en mi casa nunca hubo hombres; las que sacaron la casta fueron las mujeres, vengo de un matriarcado en el sentido más profundo, nuestra figura paterna era un tío, hermano de mi abuela. Me dí cuenta que quería escribir cuando llegué a la Ciudad de México, porque sólo hablaba zapoteco y un español muy precario, me refugié mucho tiempo en el silencio, fue mi casa. Poder escribir lo que sentía, añoraba, reconstruir la memoria a través del papel, fue una manera de acompañarme, de sobrevivir en los momentos duros; yo no vivía con mi papá, sino con mi abuela paterna, a la que no conocía, ella nació en el Istmo de Oaxaca, pero sus códigos ya eran de citadina: la idea de vivir bajo tres llaves por la inseguridad, no contar con espacios abiertos como los patios en Juchitán, ni el sol a todas horas, ni los animales con los que jugábamos: conejos, guajolotes, chanchos y vacas. En el DF, la sensación de libertad terminó hacia afuera, la vida comenzó hacia adentro. Cuando iba de visita con mi padre –él tenía otra familia- veía en su trabajo la iconografía salida de Juchitán, de sus mercados, de sus mesas, nuestros alimentos: la iguana, el armadillo, las gordas de trenzas y los peces.
MC.- ¿Cómo escribes tu poesía? ¿la imaginas en zapoteco y después la traduces al español?
NT.- Ahora me asumo absolutamente bilingüe, porque cuando comencé a escribir –a los 11 años- hacía poemas rimados en español, no había ido a ninguna escuela o taller, no tenía formación. Por la melodía y el canto zapoteco intentaba que mis versos rimaran, pero eran cosas técnicamente espantosas, dedicadas a las personas que yo quiero –mi papá y mamá- las personas que durante los cambios de hogar iba perdiendo, así que los traía conmigo a la hora de escribir. Comienzo escribiendo en español, los temas de mi primer libro -Paraíso de fisuras (1990)- eran el erotismo, los cuadros de algunos pintores, Alfred Kubin y James Ensor, lo que había visto con mi papá, era una manera de congraciarme con él. Cada momento lo traduje a la poesía: lo que veía en los viajes o mucho de mis relaciones, en los momentos que creía que estaba enamorada. Escribo en zapoteco, cuando hago conciente una pregunta: ¿dónde me expreso mejor? desde entonces elegí el camino del idioma de las nubes, didxazá, la lengua de los zapotecas; sólo quería exteriorizar con palabras lo que me pasaba en la ciudad, saber de mí y describir la sensación de lo que se me fue de las manos.
MC.- Ambos libros, Conejo y Coyote y La muerte pies ligeros, parten de ilustraciones de tu padre, ¿qué otras series pictóricas de Francisco Toledo te gustaría narrar?
NT.- Lo que me gustaría de repente es devolverle la piedra, escribir algo y que él lo ilustre, tengo el proyecto de una novela sobre el circo, Historias del circo; cuando esté listo el material inédito decirle a Francisco Toledo, ¡ahora tú exígete crear unas pinturas o grabados basado en lo que yo escribí! (risas).
MC.- El año pasado participaste en el Festival poético de Rosario, ¿qué comentarios recibiste en la Argentina sobre la musicalidad del idioma de las nubes?
NT.- Los comentarios no son característicos al festival argentino, sino cuando leo en lugares que no hablan español; en Latinoamérica leo de forma bilingüe y en otros países la experiencia es completamente exótica, por ejemplo en Eslovenia, pues ya estaba traducida en Europa, alguien leyó mi poesía en esloveno y yo leí en zapoteco. Siempre hay una atención a la música del zapoteco –que es una de las lenguas indígenas más eufónica- hacemos música cuando hablamos: tenemos las vocales largas, los acentos distintos, las inflexiones propias de la lengua que no puedes pasar al español, al traducir podrás merodear y coquetear, pero no es la misma musicalidad. La única manera de sentir mi poesía es a través del oído y lo que produce: la vibración en los cuerpos, algo dice, algo rasga, que la gente se acerca a mí, entre la ropa, por lo que soy, contrasta la figura que tienen en el extranjero, de que los indígenas somos taciturnos, pero yo soy de la costa, alegre, nos gusta conversar.
MC.- En los Festivales de poesía indígena, ya sean en México o en la Argentina, ¿qué te dice la palabra guaraní, aymara, quechua y la escrita en mapudungun?
NT.- Me emociono muchísimo, en esas voces reconozco un mundo que se está nombrando y que yo no sé, pero puedo sentir. La maravilla de las lenguas de las que no tenemos mucha referencia –todo lo opuesto al inglés- es que no hace falta entenderlas, hay una música, vibración, mente y cuerpos en quien las escribe. Las piedras sí hablan, gracias a las estelas y los códices podemos retomar mitos, traducirnos a nosotros mismos. Cuando escucho una canción de la India o África no entiendo lo que dicen, aún así me emocionan mucho, sé que se están lamentando, sé que entran voces de niños, es una comunidad hablando, no me interesa saber más.
MC.- Veo en tu casa el afiche de la Comandanta Ramona diciendo ¡Dignidad rebelde!, ¿estás familiarizada con los relatos mayas de El Viejo Antonio? ¿qué sentiste en 1994, con la reivindicación internacional de los derechos de los pueblos indígenas?
NT.- Yo tengo otras referencias además del EZLN; he leído el Popol Vuh, escuché a otros poetas mayas, tzotziles y tzales. Sin embargo sé que los ojos del mundo -en 1994- voltearon a México y hubo un interés por el respeto a la vida de los indígenas chiapanecos. Mis referentes políticos están en Juchitán Oaxaca, aquí existió un movimiento de Izquierda en la década de 1970, la Coalición Obrera Campesina Estudiantil del Istmo (COCEI), que integraban estudiantes, campesinos y artistas, es la primera vez que se revaloran las lenguas indígenas en México; la Municipalidad Popular y Francisco Toledo editaron la revista Guchachi’ Reza/Iguana rajada, ahí comencé a leer las letras de las canciones con las que crecí y sólo escuché, algunos poemas escritos en zapoteco de la revista se pintaban en las calles y paredes. El Subcomandante Marcos, durante el paso del EZLN por Juchitán, dijo que su referencia también era la Coalición Obrera Campesina Estudiantil del Istmo. A través del PSUM se registró la COCEI ganando la elección del Ayuntamiento, en la actualidad gobiernan bajo las siglas del PRD; ya no es tan importante como en su inicio, se sabe que con los partidos políticos hay negociaciones y terminan vendiendo al movimiento, pero lo que generó: sentirte orgulloso de tu tierra, de hablar zapoteco, ahora está mal visto que alguien nacido en Juchitán no hable zapoteco, es síntoma de ignorancia. El 1 de enero de 1994 es importante no sólo para la historia de México, lo sé porque yo he viajado por muchas partes del mundo y en cada país me han dicho ¿qué hacen los zapatistas? por supuesto soy sensible a todo lo que tenga que ver con un movimiento indígena, ¡soy parte de! Asumo una postura, la labor del poeta es poner las cosas ahí, para nombrarlas y discutirlas.
MC.- En la UNAM se realizará el III Festival de poesía de las Américas; la ONU decretó al 2008 como Año de las Lenguas y en México está la propuesta para que la UNESCO reconozca a las lenguas indígenas como Patrimonio Intangible de la Humanidad, ¿qué esperanza tienes para evitar la desaparición de otras formas de mirar la tierra?
NT.- Yo creo que las lenguas de por sí son patrimonio del mundo, no sé en qué se traduciría que la UNESCO diga: sí; ¿nos van a respetar más? ¿habrá interés de los municipios y gobiernos estatales por las comunidades indígenas? me parece que lo que se pudiera hacer no está hacia fuera, sino hacia adentro, algo que debemos asumir los mismos hablantes en relación a nuestra comunidad; no necesitamos a un organismo extranjero, ¿la UNESCO hará que se nos respete?, lo dudo, porque en Irak se destruyeron miles de vidas y cosas y nadie pudo hacer nada; no sé cómo funciona políticamente la UNESCO, vamos cuando nos invitan, hablamos y esencialmente nunca hay cambios; cuando la ONU patrocina un festival poético después ninguna editorial nos quiere publicar, no hay seguimiento, el festival de poesía queda en lo anecdótico. Por lo menos es positivo que se discuta, si una lengua indígena se destruye, se termina una cosmogonía, una mirada del mundo, un momento histórico. Para que las lenguas maternas sobrevivan depende de los hablantes, tenemos que crear nuestros lectores en las comunidades, exigirle al gobierno que las escuelas bilingües brinden calidad, con dotación de libros, que se generen publicaciones. Supongo que algo positivo tendrá la designación de las lenguas indígenas como Patrimonio Intangible de la Humanidad: ¡por lo menos en las manifestaciones les diré a los policías y militares, no me peguen estoy protegida por la UNESCO! (risas).
MC.- Del otro lado de La Moneda, desde septiembre de 2002, la comunidad mapuche es perseguida por la legislación Antiterrorista del dictador de la Fundación Neruda, ¿conoces de los procesos de criminalización contra los pueblos indígenas?
NT.- ¿Qué daño le hacen los mapuches al gobierno? amenazantes los poderosos, la policía que tiene el armamento, las trasnacionales que no respetan la naturaleza y les vale gorro en su afán de ganar dinero, ¡terroristas los socios de Pinochet en la Fundación Neruda! Por otra parte, cómo es posible que el segundo hombre de la lista Forbes viva en México, cuando aquí hay millones de personas en extrema pobreza ¿para qué acumulan tanto dinero si no les alcanzará una vida para chingárselo? Regresando al tema de la UNESCO, si después se extiende a Sudamérica la propuesta ¿van a respetar a las comunidades mapuches con la proclamación de las lenguas como Patrimonio de la Humanidad? ¿van a respetar sus recursos naturales? ¿van a respetar la forma en que los mapuches quieran conducirse? o ¿van a seguir siendo explotados en Chile y Argentina? Entonces proteges la lengua y ¿los seres que la hablan? ¿qué? En Chile la policía militar puede asesinar impunemente a los mapuches ¿de qué sirve que la UNESCO proteja la lengua mapudungun si el gobierno la va a callar?
MC.- ¿Lees a los poetas mapuches?
NT.- A los que han venido a México, me gusta lo que escribe Elicura Chihuailaf por su sensibilidad e inteligencia, leo otra geografía.
MC.- Finalmente, ¿en qué consiste tu taller de la Colonia Doctores?
NT.- De la poesía es dificilísimo vivir; durante 8 años cociné aquí, los viernes en la noche, vendía comida tradicional. No me gusta tener horarios ni ser formal, me he procurado una vida a mis anchas, para llevar esa vida he inventado que soy otras cosas; de repente inventé que era diseñadora y como no le tengo miedo a nada, comencé a bordar mis poemas sobre los huipiles –en zapoteco y español-, todo lo que comí de niña lo he dibujado y he bordado, así que hice mi taller de tejido, trabajo con otras mujeres. Mi mamá fue durante muchos años tejedora de hamacas y trajes –tipo los vestidos de Frida Kahlo- siempre vi a mi mamá en su telar pasando con saliva el hilo, difuminando los colores, ella sabía qué color iba y cuál no, yo le decía que sus flores bailaban sobre la tela -sus bordados eran como las flores que recortaba Henri Matisse cuando se quedó ciego- por eso me acerco al oficio de mi mamá, soy inquieta, sigo inventándome la vida.
MC.-Y ¿la pintura?
NT.- Dibujo sobe la tela, pero no soy una artista maravillosa; el talento de mi papá lo heredó mi hermano Jerónimo Toledo, el “Doktor Lakra”, es un excelente dibujante, se dedica a tatuar muñecas, es muy famoso a nivel mundial. También mi hermana Laureana Toledo es artista, fotógrafa, experimenta con arte digital y video; yo nunca tendré el talentazo de mi papá, qué bueno que no elegí las artes plásticas, sería una pintora tan mediocre, dirían que no soy hija de Toledo (risas).

LA LITERATURA MEXICANA O DE AL YA NO ES SÓLO LA ESCRITA EN ESPAÑOL: MONTEMAYOR

La Jornada
Merry Mac Masters
“La literatura mexicana, o de América Latina, ya no es aquella en lengua española nada más: es la literatura escrita en las lenguas de América. Así que la literatura mexicana es escrita en lengua española y todas las lenguas originarias de aquí”, expresó el escritor Carlos Montemayor, director artístico del tercer Festival de Poesía las Lenguas de América, que se efectuará este jueves a las 19 horas en la Sala Nezahualcóyotl del Centro Cultural Universitario.
Iniciada en 2004, la actividad bienal muestra “no sólo la riqueza idiomática de nuestro continente, sino del propio español” en esta parte del mundo, abundó Montemayor. Los invitados en esta ocasión son Rayen Kvyeh (mapudungun), originaria de Huequen, Chile, una de las regiones más al sur, así como José Ángel Fernández Silva Wuliana (wayuunaiki), nacido en el caserío La Laguna del Pájaro, en la Guajira venezolana; Gaspar Pedro González Rodas, representante del maya q’anjov’al, de Guatemala, e Iguaniginape Kungiler, autor en dulegaya de Panamá.
De parte de México participarán el poeta náhuatl Gustavo Zapoteco Sideño, el representante maya Waldemar Noh Tzec, el tzotzil Alberto Gómez Pérez e Irma Pineda, “la más jovencita de todos los escritores en lengua zapoteca”, a decir de Montemayor.
Y como el portugués, el francés, el inglés y el español llegaron de Europa hace cinco siglos, asistirán la quebequense France Mongeau, el neoyorquino Gregory Orr, la brasileña Alice Ruiz y el argentino radicado en México y Premio Cervantes 2007 Juan Gelman. También participará Miguel León-Portilla, especialista en lengua y cultura nahuas.
El mejor antídoto
José del Val, director del Programa Universitario México Nación Multicultural, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), en cuyo contexto se desarrolla el festival, señaló que hace apenas unos años hubo una reforma constitucional que reconoce a México como país pluricultural y pluriétnico. El festival pone por vez primera en un plano de equidad a las lenguas de los pueblos originarios con las cuatro lenguas que llegaron después.
El etnólogo se refirió al significado de la poesía para las sociedades: “La poesía muchas veces es un principio fundamental de identificación y cohesión social. En momentos tan trágicos y dramáticos como los que vive hoy la sociedad mexicana, no hay un antídoto mejor que la poesía que nos permite entender un poco por qué estamos aquí y adónde vamos”.
Para Gustavo Zapoteco, originario de Topiltepec, Guerrero, uno de los objetivos del festival es reconocer que la literatura no tiene “frontera, barrera, determinación, y que todas (las lenguas) están a la par de cualquier idioma, de cualquier parte del mundo”.

RESCATAN EQUIDAD DE LENGUAS EN AMÉRICA

NOTIMEX
Poetas en lenguas originarias de América como el tsotsil, náhuatl y zapoteca, así como la dulegaya, de Perú; el mapudungun, de Chile; el wayuunaiki, de Venezuela; y el maya q´anjob´al, de Guatemala, compartirán el escenario con sus similares en lengua francesa, portuguesa, inglesa y española durante la tercera edición del “Festival de poesía: las lenguas de América”
Poetas en lenguas originarias de América como el tsotsil, náhuatl y zapoteca, así como la dulegaya, de Perú; el mapudungun, de Chile; el wayuunaiki, de Venezuela; y el maya q´anjob´al, de Guatemala, compartirán el escenario con sus similares en lengua francesa, portuguesa, inglesa y española durante la tercera edición del “Festival de poesía: las lenguas de América”.
El encuentro, que se realizará este jueves en la Sala Nezahualcóyotl del Centro Cultural Universitario, tiene como principal propósito mostrar que las lenguas originarias del continente americano están en un plano de equidad con las otras que llegaron más tarde, como son la inglesa, española, portuguesa y francesa.
El etnólogo José del Val, director del Programa Universitario México Nación Multicultural de la UNAM, organizador del festival, dijo en rueda de prensa que se trata también de rescatar el carácter poético de la sociedad mexicana: “En momentos tan trágicos y dramáticos no hay un antídoto mejor que la poesía”.
El escritor e investigador Carlos Montemayor, coordinador artístico de este encuentro bianual, consideró que un festival así muestra la riqueza idiomática del continente y del propio español en el continente.

PUGNA FESTIVAL POR LA EQUIDAD DE LAS LENGUAS ORIGINARIAS DE AMÉRICA

* Se reunirán poetas en la Sala Nezahualcóyotl para generar conciencia acerca de la conservación de éstas México, 6 Oct (Notimex)
 
Poetas en lenguas originarias de América como el tsotsil, náhuatl y zapoteca, así como la dulegaya, de Perú; el mapudungun, de Chile; el wayuunaiki, de Venezuela; y el maya q'anjob'al, de Guatemala, compartirán el escenario con sus similares en lengua francesa, portuguesa, inglesa y española durante la tercera edición del "Festival de poesía: las lenguas de América".
Este encuentro, que se realizará el 9 de octubre en la Sala Nezahualcóyotl del Centro Cultural Universitario, tiene como principal propósito mostrar que las lenguas originarias del continente americano están en un plano de equidad con las otras que llegaron más tarde, como son la inglesa, española, portuguesa y francesa.
El etnólogo José del Val, director del Programa Universitario México Nación Multicultural de la UNAM, institución organizadora del festival, dijo en rueda de prensa que se trata también de rescatar el carácter poético de la sociedad mexicana.
"En momentos tan trágicos y dramáticos no hay un antídoto mejor que la poesía. Creemos que es necesario reconocer y legitimar el carácter equivalente y valioso de todas las lenguas", comentó.
El escritor e investigador Carlos Montemayor, coordinador artístico de este encuentro bianual, consideró que un festival así muestra la riqueza idiomática del continente y del propio español en el continente.
"Escucharemos poesía desde el extremo sur de Chile, en la región de Temuco, donde pasó su infancia Pablo Neruda, una zona extrañamente poética donde los mapuches tienen mundos a partir de una concepción muy atractiva en el que el azul es sinónimo de eternidad, origen y pureza. Así que la lengua mapuche será nuestro punto más remoto", indicó Montemayor.
Uno de los participantes, Gustavo Zapoteco, poeta náhuatl, originario de Topiltepec, municipio de Zitlala, Guerrero, dijo que el festival es una buena oportunidad para mostrar el arte literario de los pueblos indígenas.
"En este caso, los nahuas tenemos una trayectoria histórica desde Nezahualcóyotl. Pero últimamente existe una corriente de artistas que empezamos a trabajar la literatura contemporánea, específicamente la poesía, como un escaparate donde podemos mostrar el arte que aún mantienen vivos los pueblos originarios del país", expresó.
"Se me hace muy importante poner a la par la literatura, ya sea poesía, narrativa, cuento o novela, porque hay material de calidad y se puede estar al nivel de otros escritores. Es interesante saber qué están produciendo escritores en portugués, francés, inglés y español, porque hay un estigma de que las lenguas originarias no tienen el valor dentro del idioma", expresó Gustavo Zapoteco.
Los poetas que participarán son Juan Gelman, de Argentina, representante de la lengua española; la mexicana Irma Pineda, autora en lengua zapoteca; Iguaniginape Kungiler, autor en dulegaya de Panamá; Gaspar Pedro González, de Guatemala, representando el maya q'anjob'al; Alberto Gómez Pérez, representando la lengua tzotzil; y la brasileña Alice Ruiz, poeta en lengua portuguesa.
Además estarán José Angel Fernández, poeta en lengua wayuunaiki, originario de Venezuela; Waldemar Noh Tzec, poeta en maya peninsular; Rayen Kvyeh, autora en lengua mapudungun, originaria de Chile; France Mongeau, poeta en idioma francés, de origen canadiense; Gustavo Zapoteco Sideño, poeta en náhuatl; Gregory Orr, poeta en lengua inglesa, proveniente de Estados Unidos; y Miguel León-Portilla, como invitado especial.
El "Festival de poesía: las lenguas de América" llega a su tercera edición teniendo como referencia la proclamación por parte de la UNESCO de 2008 como el "Año Internacional de la Lengua".
Carlos Montemayor manifestó su deseo de que éste sea el año de consolidación de un encuentro que ofrece la oportunidad de conocer el trabajo de muchos escritores en lenguas originarias.
El encuentro poético se llevará a cabo el jueves 9 de octubre, a las 19:00 horas, en la Sala Nezahualcóyotl del Centro Cultural Universitario.

PUGNAN POR PONER “EN EL MISMO RANGO” A TODAS LAS LENGUAS DE AMÉRICA

*Realizarán el tercer festival de poesía sobre esos idiomas en la Sala Nezahualcóyotl
*
La voz de una docena de escritores de 10 países resonará en ese recinto de la UNAM

La Jornada, Arturo Jiménez. 

Una muestra de las lenguas de América –las originarias y las que llegaron después– resonará una vez más en la Sala Nezahualcóyotl del Centro Cultural Universitario, en la voz y los poemas de una docena de escritores de 10 países. Es el tercer Festival de Poesía Las Lenguas de América, que se realizará el jueves 9 de octubre a las siete de la noche.
Se trata de poner ya, “en el mismo rango”, a todas las lenguas del continente, desde el inglés, el francés, el portugués y el español, hasta el mapuche, el wayúu, el náhuatl o el maya, dicen en entrevista con La Jornada los promotores del festival, Carlos Montemayor y José del Val, este último director del Programa Universitario México, Nación Multicultural, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Los poetas participantes son: Irma Pineda, zapoteca de Oaxaca; Iguaniginape Kungiler, dulegaya (kuna) de Panamá; Alberto Gómez Pérez, tzotzil de Chiapas; Rayen Kvyeh, mapudungun (mapuche) de Chile; Gustavo Zapoteco Sideño, nahua de Morelos; Gaspar Pedro González, maya q’anjob’al de Guatemala; Waldemar Noh Tzec, maya de Campeche; José Ángel Fernández, wayuunaiki de Venezuela; Alice Ruiz, en portugués de Brasil; France Mongeau, en francés de Canadá; Juan Gelman, en español de Argentina, y, por confirmar, un representante del inglés de Estados Unidos.
Montemayor y Del Val destacan que esta versión del festival tiene tres vertientes: cuatro programas de televisión que se realizarán en TV UNAM, el día 7; un recital, que se efectuará el jueves 9 de octubre a las siete de la noche, en la sala Nezahualcóyotl, que conducirá el propio Montemayor, y posteriormente la edición de una antología con obra representativa de los poetas invitados.
Cabe señalar que ya se publicó la antología de la primera versión del encuentro y que en unos días estará lista la compilación de la segunda.
Estamos en un lindero
Acerca de las intenciones del festival, Del Val señala: “Se pretende ubicar ya, de manera definitiva, en el mismo rango, a todas las lenguas. Otro aspecto importante es que la universidad ha escogido el 12 de octubre (aunque se celebra el 9 por razones de logística), no nada más para recordar los acontecimientos de la invasión europea, sino para caminar hacia adelante, a la reconstrucción de América, de su diversidad cultural”.
Al hablar sobre los pendientes en el reconocimiento de las lenguas originarias y de su nula presencia en los medios de comunicación y otros ámbitos, Del Val y Montemayor comentaron sobre la falta de la integración de las mismas en los sistemas educativos de los países americanos. Y Del Val reflexionó:
“México se encuentra en un lindero, entre un modelo de país que está desapareciendo y otro que tiene que venir, en el que la equidad en el uso lingüístico debe ser una condición sustantiva. Me parece inaudito que mientras 50 por ciento de la población de la península de Yucatán habla maya, no hay secundaria, preparatoria, universidad, radiodifusoras o televisión donde se hable en maya.
“No hay una política de Estado clara, de reconocimiento profundo de las lenguas; hay un reconocimiento, pero marginal, o sea, se habla de ‘educación bilingüe’, de ‘educación para los indígenas’, y no de que el asunto lingüístico se expanda a las calles, lo que sería un paso más adelante.”
Reivindicación de las lenguas
Montemayor retomó el tema de las lenguas de América, y agregó: “De mucho tiempo atrás viene una tradición equivocada en términos científicos: creer que hay lenguas desarrolladas y subdesarrolladas, superiores o inferiores. A las primeras se les dio en llamar ‘idiomas’ o ‘lenguas’, y a las segundas, ‘dialectos’.
“Todavía es muy usual en México, incluso en estamentos sociales de altos estudios, creer que las lenguas indígenas son dialectos, queriendo designar con esto que son lenguas inferiores. Y no es así. En lingüística llamamos dialectos a las variaciones regionales de un mismo idioma.
“Digamos que todos los idiomas son sistemas lingüísticos equivalentes, autónomos, pero al emplearlos, los hablantes de ese sistema presentan peculiaridades regionales en su fonética, su léxico y su conformación sintáctica. La lengua española es hablada de manera diferente por un argentino, un catalán o un mexicano.”
Éstas, dice Montemayor, son las “variaciones dialectales” del español, que incluso se dan dentro de un mismo país, como el castellano que se habla en Yucatán o el de Chihuahua, por ejemplo. Esas variaciones, agrega, son influidas por diversos factores, como los otros idiomas con los que convive una lengua, sea entre regiones o países.
“Por eso, insistir en ‘las lenguas de América’ y tomar al mismo nivel la poesía mapuche, la guaraní, la quechua, la nahua o maya, con la poesía en español, francés, inglés o portugués, es un reconocimiento y una reivindicación cultural e histórica de toda la riqueza lingüística del continente.”